Todo esto ocurrió a principios de los años 50. Desde entonces el Tíbet ha sido reconocido oficialmente como una región más de China, impidiendo así que pudieran tener su propia selección. Pero alguien dijo una vez que lo último que se debe perder es la esperanza, así que en 2001 el entrenador danés Michael Nybrandt decidió formar un equipo con 20 de los millares de exiliados que existen.
Claramente, China intentó por todos los medios evitar que esta selección existiese, ni siquiera con carácter no oficial. Pero no lo pudieron evitar.
El Tíbet realizó su "debut oficial" en lo que se denominó "El partido prohibido" contra Groenlandia, y aunque cayeron por 4-1 fue un gran paso para todo el pueblo tibetano.
Después de esto, han seguido jugando partidos de forma irregular participando por ejemplo en el Mundial de clubes no oficiales.
Han recibido gran apoyo a nivel mundial e incluso del Dalai Lama. Su lucha aún es muy larga, pero su mayor objetivo es alcanzar la independencia futbolística de China como ocurre con Hong Kong entre otras regiones.
Ellos lo tienen claro, no van a parar. Ven en el fútbol un motivo para empezar a "vengar" a los centenares de miles de personas muertas a manos de los chinos.
Increíble lo que llegan a hacer los chinos para no tener competencia. La verdad es que algo había oído, pero no sabía que habían seguido jugando. Espero que consigan "independizarse" futbolísticamente hablando de China.
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